Sembrando Oportunidades: Participante de Enseña por México visita Teach For Lebanon

Daniela González Castro, Participante de Enseña por México
Estudiantes de 4to grado con Rozan y Daniela

Read this story in English

Me encantan las experiencias interculturales. Soy una entusiasta de viajar, de compartir y sobre todo de aprender. Sin esperarlo, la iniciativa “Aulas sin fronteras”, coordinada por los países miembros de la red de Teach For All en Latinoamérica, me brindó esa oportunidad a través de un intercambio educativo entre México y Líbano. En realidad, el término “educativo” se queda corto, pues fue más allá de intercambiar conocimientos relacionados al área de la educación formal, fue también un intercambio cultural, en donde aprendí más que lo que pude haber aprendido en una clase convencional. Fue un intercambio de saberes, de idiomas, incluso de cartas entre estudiantes de México y del Líbano. Aulas sin Fronteras, la red de Teach For All y Enseña por México, me permitieron vivir una de las experiencias más significativas y diferentes de toda mi vida.

Jamás había estado en el Medio Oriente, por consiguiente, no sabía qué esperar, no tenía expectativa alguna. Llegar a Beirut, la capital del Líbano fue más complejo de lo esperado, me tomó más de 35 horas de viaje y 3 vuelos. Desde que bajas del avión puedes notar las diferencias, empezando por las indicaciones. Que si bien también están en inglés, el alfabeto árabe llama muchísimo más la atención.

Finalmente, conocí a Rozan en persona, participante de Teach For Lebanon y mi compañera en esta experiencia de intercambio de aprendizajes. Después de cuatro meses de conexión virtual para conocernos, para saber más de nuestros contextos y retos educativos a los que nos enfrentamos día a día. Rozan siempre fue un gran apoyo para mí, resolvió todas mis dudas, me dio recomendaciones y sugerencias para hacer mi estadía en el Líbano la mejor. Y así fue. Aunque Rozan no tuvo oportunidad de venir a México, se involucró con mis estudiantes a través de clases virtuales. Las y los estudiantes esperaban con ansias sus clases y mostraban muchísimo interés en aprender más de ella. Sin duda estos espacios de aprendizaje y diálogo fueron muy valiosos tanto para ellas y ellos, así como para nosotras dos.

Rozan y yo nos encontramos a las a las 6:15am de un lunes para mi primer día de clases en el Líbano.  Lo que se convirtió en una rutina por los siguientes 7 días.

Tuve la fortuna de conocer alrededor de 100 estudiantes de 4to y 5to grado y profesoras que me hicieron sentir parte del equipo. Me recibieron de forma muy cálida, hubo muchos abrazos y sonrisas, además    de notas por parte de las y los estudiantes, las cuales me hicieron sentir más que bienvenida. Parecía que ya nos conocíamos pues la interacción fue muy natural.  Desde el día uno me sentí parte de la comunidad educativa.

En un día de clases, Rozan y yo co-facilitábamos 6 clases a 3 grupos diferentes. Durante la primera clase, les hablé sobre México, sus costumbres y tradiciones, los lugares emblemáticos y de mis estudiantes. Practicamos el español y descubrimos algunas similitudes entre nuestros idiomas, ya que tenemos varias palabras que provienen del árabe. Les entregué las cartas que mis estudiantes les enviaron desde México. Fue un momento muy bonito pues no podían esperar para abrir sus cartas y estaban muy emocionadas y emocionados.

En los siguientes días nos enfocamos en la parte académica más que en la cultural. Está de más decir que disfruté muchísimo compartir el aula con Rozan, es una excelente profesora y es queridísima por sus estudiantes. En teoría era yo quien iba a “enseñar”, sin embargo, creo que fui yo quien terminó aprendiendo mucho más.  Me parece increíble cómo algo tan convencional como conversar con alguien puede significar tanto.

Además de co-facilitar clases con Rozan, tuve la oportunidad de asistir a tres escuelas para observar la implementación de un programa que Teach For Lebanon está llevando a cabo, el cual consiste en un plan de estudios académico compuesto por 36 lecciones que se utilizan en entornos de aprendizaje formales e informales para enseñar educación cívica y para la paz, así como habilidades para la vida. Allí conocí a más niños y niñas y pude conversar un poco con ellas y ellos. Fue una interacción muy linda, pues compartí un poco de México y todas y todos mostraban muchísimo interés en saber más. Esta intervención fue posible gracias al equipo de Teach For Lebanon, estoy muy agradecida con ellas y con ellos pues le dieron un plus a mi estancia en el Líbano; compartimos paseos en carretera, me llevaron a probar comida libanesa y a lugares increíbles como las ruinas de Baalbek.

Al finalizar mi intercambio, obtuve varios aprendizajes clave que me gustaría compartir:

  1. El involucramiento es tan importante como el contenido. El contenido de las clases y las herramientas que se utilizan juegan un papel muy importante, sin embargo no son la esencia de los procesos de enseñanza-aprendizaje, lo que hace estos procesos diferentes, útiles y significativos, es la forma en la que las y los docentes enseñan a través de ellos.
  2. Creer en el potencial de las y los estudiantes es clave en su desempeño académico. El éxito de una maestra o maestro comienza con el éxito que tienen sus estudiantes. Siempre hay que tener altas expectativas para nuestras y nuestros estudiantes, además de creer en su potencial para tener éxito y así dar su máximo potencial. Creer en que siempre pueden esforzarse un poco más es simple pero muy  poderoso. 
  3. Ser una profesora divertida y entusiasta hace la diferencia. Cuando estás en clase y sonríes, haces algún comentario gracioso o alguna broma, la tensión que puede haber en el aula se libera, las y los estudiantes se sienten con más confianza y a su vez, es más probable que se acerquen a ti para compartir si tienen problemas o si necesitan ayuda. La actitud de la docente es elemental en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
  4. Escuchar y mostrar empatía sobre los problemas personales de tus estudiantes puede mejorar su desempeño académico. Algunas veces las y los estudiantes muestran un bajo desempeño académico debido a factores externos. Es importante tomarse el tiempo para entender su contexto, dialogar con ellos e intervenir en caso de ser necesario.

Gracias a estos aprendizajes, considero que mi labor como PEM (Profesionales de Enseña por México) y docente está mejorando continuamente, pues si bien los contextos educativos tienen diferencias, la forma en la que los estudiantes aprenden, se comunican y viven su experiencia académica es muy similar.

Después de estar 10 días en el Líbano, puedo decir que ha sido una experiencia inigualable, llena de aprendizajes, llena de gente amable y de estudiantes increíbles. Esta experiencia fue posible gracias al apoyo que me brindó el Fondo de Comunidades & Conexiones Teach For All y Enseña por México. Gracias Teach For Lebanon por recibirme como si fuera parte de su equipo. Hicieron de mi estancia en el Líbano una experiencia inolvidable.